A pesar de los esfuerzos por parte de Alexander Marín, quien paga $200 mensuales para tener el privilegio de asistir rigurosamente al FitGym SmartBlack IronGold Premium Gym dos veces por semana, el joven caraqueño sigue sin tener ni un tercio del nivel de masa muscular ni definición del albañil promedio en la ciudad, que desayuna pan con refresco y dos shots de ron.