Un milagro ocurrió en la casa de la familia Fuentes, en Caracas, cuando los nietos sorprendieron al abuelo, Fulgencio Fuentes, con un kilo de ciruelas pasas y una entrada a la fiesta más increíble de salsa de la ciudad: La Clave, lo que inexplicablemente le curó el dolor de cadera instantáneamente al septuagenario.